La importancia de unos buenos zapatos para ‘running’

¿Por qué es importante llevar un buen calzado?

Llevar los zapatos adecuados no es sólo fundamental para hacer running, sino que incluso para caminar en nuestro día a día. Los zapatos son herramientas. Sin las herramientas adecuadas, es posible que nos hagamos daño, lo que nos hace más propensos a sufrir lesiones más graves en el futuro. 
Elegir el mejor zapato para tu pie puede ser un concepto básico para algunos, pero hay mucha gente, en especial la gente que no practica deporte excepto caminar, que simplemente obvian este paso, lo que les resulta en lesiones fácilmente evitables con el calzado adecuado. 

Zapatos y tu cuerpo

Biomecanica

La biomecánica se refiere a las fuerzas internas y externas del cuerpo humano, y la manera en que estas afectan al cuerpo. Esto significa que cada movimiento que tu pie hace en la acción de caminar afecta a otras partes del cuerpo. Si tus zapatos no proveen del soporte necesario para los arcos y talones, restringen movimientos esenciales del pie.

Cuando tus pies no son capaces de funcionar con propiedad, otras partes de tu cuerpo deben compensar esa falta de movimiento. Si esto pasa, es normal sufrir dolor en los talones, tobillos, rodillas, caderas y en la zona baja de la espalda. El dolor en estas articulaciones puede entonces llevar a debilitamiento y a una futura lesión.

Zapatos y resistencia

Running resistencia

Estar cómodo mientras caminas afecta a tu velocidad, resistencia y distancia. Continuar con la rutina de caminar depende en gran parte de los beneficios que obtienes; nadie quiere caminar a una distancia, velocidad o cantidad de tiempo estando incómodo o con dolor. 
Por eso, necesitas encontrar un zapato que se ajuste a tu pie individual. Si tienes los zapatos correctos, puedes conservar una rutina de caminar sana y libre de lesiones.

Los zapatos correctos

Zapatillas pronador supinador

Encontrar los zapatos adecuados, tanto para running como para caminar, es sorprendentemente sencillo. 
Puedes ir a un podólogo o a un fisioterapeuta para que te examine el pie y determine así la opción correcta de calzado.

Otra opción aún más sencilla es ir directamente a una tienda de zapatos o deporte. 
Decathlon, por ejemplo, ofrece a sus clientes muchos tipos de zapatilla dependiendo de tu tipo de pie. Tienen fichas para ayudarte a averiguar cuál es tu tipo de pisada e incluso los mismos trabajadores te pueden ayudar con ello.